domingo, 8 de marzo de 2026

entre el Cielo y el suelo

 "Y todo fue culpa de un maldito sueño. He tenido dos: a uno de ellos le llamo el "bendito y al otro el "maldito". El primero fue el que me hizo soñar que había tenido un hijo. Y mientras viví, nunca dejé de creer que fuera cierto; porque lo sentí entre mis brazos, tiernito, lleno de boca, de ojos y de manos; durante mucho tiempo conservé en mis dedos la impresión de sus ojos dormidos y el palpitar de su corazón.

¿ Cómo no iba a pensar que aquello fuera verdad?  Lo llevaba conmigo adondequiera que iba, envuelto en mi rebozo, y de pronto lo perdí. En el Cielo me dijeron que se habían equivocado conmigo. Que me habían dado un corazón de madre, pero un seno de una cualquiera. Ese fue el otro sueño que tuve. Llegué al Cielo y me asomé a ver si entre los ángeles reconocía la cara de mi hijo. Y nada. Todas las caras eran iguales, hechas del mismo molde. Entonces pregunté. Uno de aquellos santos se me acercó y, sin decirme nada, hundió una de sus manos en mi estómago como si la hubiera hundido en un montón de cera. Al sacarla me enseñó algo así como una cáscara de nuez: "Esto prueba lo que te demuestra".

Tú sabes cómo hablan raro allá arriba; pero se les entiende. Les quise decir que aquello era sólo mi estómago engarruñado por las hambres y por el poco comer;  pero otro de aquellos santos me empujó por los hombros y me enseñó la puerta de salida: "Vé a descansar un poco más a la tierra, hija, y procura ser buena para que tu Purgatorio sea menos largo."

Pedro Páramo - Juan Rulfo







fotografía: Dora Maar

viernes, 6 de marzo de 2026

detenerse en el pensamiento

 Roberto: "Hay un libro maravilloso de Erich Auerbach llamado Mimesis  que aborda entre otras cosas, una característica esencial de la literatura: su capacidad de "lentificar" los procesos de la vida. Auerbach muestra cómo, al permitir esta suerte de cámara lenta, el relato permite investigar, explorar y profundizar en lo que ocurre. Así el relato presenta siempre en cámara lenta el transcurrir de la historia, algo que en realidad es imposible. Solo en la medida en que lentificas el tiempo puedes reflexionar con propiedad sobre él y explorar los sentimientos y las pasiones, un beso y un abrazo. Y creo que esa es una de las razones por la cual muchos escritores creen que escribiendo entienden mejor el mundo."

Diálogo de conversos - Roberto Ampuero / Mauricio Rojas



sábado, 28 de febrero de 2026

lo que podemos y debemos ser

 Mauricio : "Por cierto qie las ideas de libertad tienen su expresión económica, pero ello no es, a mi juicio, lo esencial ni lo distintivo del liberalismo. Ese fue el ideario liberal que adopté a mediados de los años ochenta, muy apuntalado además por las obras de Isaiah Berlin y Karl Popper. Por su intermedio pude apreciar la grandeza de Sócrates así como el peligro de Platón y los filósofos reyes, aquellos que, como lo expresa en la República, querrán "limpiar el lienzo", purificar al ser humano para sobre ese lienzo en blanco proyectar sus designios utópicos. Ese es el arquetipo de los revolucionarios mesiánicos que quieren borrarlo todo para recrear al hombre a su antojo.

También me ayudó mucho la lectura de El hombre rebelde de Albert Camus, y me identifiqué profundamente con su concepto de rebelde, es decir, aquel que no acepta la indignidad, la injusticia, la opresión. Que dice no, que se enfrenta a los tiranos de toda condición. Aquel que no se somete, que no calla frente a una realidad que envilece al ser humano. El rebelde no es un revolucionario de aquellos que sueñan con paraísos terrenales u hombres nuevos. No, el rebelde actúa por ese hombre que somos, aquel ser imperfecto y limitado, como toda sociedad humana que podamos construir. Pero en ningún caso se resigna a que no seamos lo que sí podemos y debemos ser:  dignos, respetados, libres. Eso es para mí ser liberal. Se trata de una meta mucho más modesta que la del revolucionario, pero es aquella que no nos lleva por el camino de la desmesura y la violencia. Por eso siempre digo que pasé de la soberbia revolucionaria a la sobriedad liberal."

Diálogo de Conversos - Roberto Ampuero / Mauricio Rojas



 


foto de J.Carlos Gedda