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¡Defenderse! ¿Cómo puede uno defenderse? Son más fuertes que cualquiera, son
los más fuertes del mundo entero.
_ ¡No es
verdad! Sólo serán fuertes mientras el mundo lo quiera. El individuo es siempre
más fuerte que la idea, pero debe seguir siendo fiel a sí mismo, a su propia
voluntad. Debe saber que es un ser humano y que quiere seguir siéndolo, sólo
entonces aquellas palabras que lo rodean, con las cuales hoy día adormecen a
las personas, palabras como patria, deber, heroísmo, mera retórica que apesta a
sangre, a sangre humana caliente y viva. Sé honesto, ¿es la patria tan
importante para ti como tu vida? Una provincia que cambia a su ilustre monarca,
¿es tan querida como tu mano derecha, la misma con la que pintas? ¿Crees en
alguna justicia fuera de la invisible que construimos en nosotros, con nuestros
propios pensamientos y nuestra sangre?

