sábado, 23 de septiembre de 2023

Interiores

 

“Lo aplastante, en su casa, en cualquiera que de las que habían sido sus casas, era el silencio, la inmovilidad del aire, cierta calma irremediable, como si el tiempo quedara suspendido para siempre jamás. Experimentaba una sensación parecida mirando, desde fuera, otros interiores. Y no era nuevo. Siempre había sentido ese malestar.

Cuando, desde la acera, por ejemplo, miraba a una familia en torno a la mesa, que les iluminaba las caras como un en cuadro de Rembrandt, para él era como si la escena quedara fijada de una vez por todas, como si los personajes, el padre, la madre, los niños, la criada de pie, estuviera congelada hasta la consumación de los siglos.

Las paredes, las puertas cerradas, le daban una sensación de inseguridad, de angustia. Sabía que no era eso lo que Ivonne había querido decir con su casa de postigos verdes, pero, para él, sí lo era. Le daban miedo los álbumes de familia, con sus páginas de parientes muertos, y las páginas de los vivos que, una vez introducidos allí, ya no eran más que medio vivos.”

Los postigos verdes – Georges Simenon



martes, 15 de agosto de 2023

sobre el futuro del libro

 "...ante las predicciones apocalípticas sobre el futuro del libro, yo digo: un respeto. No subsisten tantos aparatos milenarios entre nosotros. Los que quedan han demostrado ser supervivientes difíciles de desalojar (la rueda, la silla, la cuchara, las tijeras, el vaso, el martillo. el libro...) Algo hay en su diseño básico y en su depurada sencillez que no admite mejoras radicales. Han superado muchas pruebas -sobre la prueba delos siglos- sin que hayamos descubierto ningún artilugio mejor para cumplir su función, más allá de pequeños ajustes en sus materiales o componentes. Rozan la perfección en su humilde esfera utilitaria. Por eso creo que el libro seguirá siendo el soporte esencial para la lectura -o algo muy parecido a lo que el libro nunca ha dejado de ser, incluso desde antes de la invención de la imprenta-."

El infinito en un junco - Irene Vallejo



lunes, 14 de agosto de 2023

todo anda bien

 Qué importa si un capitán viejo y gruñón me ordena tomar la escoba y barrer la cubierta? Qué cuenta esa indignidad, pesada, pongamos por caso, en los platillos del Nuevo Testamento? Creen ustedes que el Arcángel Gabriel me tendrá en menos por el solo hecho de que obedecí con prontitud y respeto a ese viejo gruñón en esa ocasión determinada? Quién no es esclavo? Contéstenme a esto. Bueno, lo cierto es que por más que los viejos capitanes me den orden tras orden, por más que me traten a golpes y puñetazos, tengo la satisfacción de saber que todo anda bien, que todos los hombres, de un modo u otro, deben servir exactamente de la misma manera (quiero decir, desde un punto de vista físico o metafísico), y así el puñetazo universal sigue su ronda y cada uno debería fregarle la espalda a los demás y sentirse contento

Moby Dick - Herman Melville