domingo, 26 de julio de 2026

Gracias Albert Camus

 

"La literatura moderna está recargada de locos geniales. No es, pues, de extrañar que cuando un escritor inmensamente dotado, cuyas aptitudes no llegan a la genialidad, surge asumiendo con audacia las responsabilidades de la cordura, y sea aclamado por consideraciones que exceden sus méritos puramente literarios.

Me refiero, naturalmente, a Albert Camus, el marido ideal de las letras contemporáneas. Como contemporáneo tuvo que tratar temas de dementes:  suicidio, carencia de afecto, culpabilidad, terror absoluto. Pero lo hace con un aire de razonabilidad, mesura, fluidez, graciosa impersonalidad, que le sitúa aparte de los otros. Partiendo de las premisas de un nihilismo popular, mueve al lector -con sólo el poder de su voz y su tono sosegados- a sacar conclusiones humanistas y humanitarias que en nada derivan de sus premisas.  Este salto ilógico desde el abismo nihilista es la cualidad que lleva a los lectores a sentirse agradecidos a Camus. Así es como suscitó en sus lectores un sentimiento de verdadero afecto.  Kafka despierta piedad y terror; Joyce, admiración; Proust y Gide, respeto; pero ningún escritor moderno que yo recuerdo, excepto Camus, ha despertado amor. Su muerte en 1960 fue sentida por todos los lectores como una pérdida personal.”

Contra la Interpretación y otros ensayos - Susan Sontag



domingo, 5 de julio de 2026

con el ramal en la sangre

 "Fué una gran sorpresa abrir el periódico y leer que el Servicio Nacional de Turismo estaba buscando a un profesional de la zona para un proyecto turístico que salvaría al ramal Talca-Constitución de la ruina y el olvido. Una sorpresa que el plazo para presentarse venciera en dos días más y él alcanzara a ir a la entrevista en Talca.

De los diez grandes ramales que la Empresa de Ferrocarriles del Estado alcanzó a construir en el país, el ramal Talca-Constitución, a través del que su abuelo Arnoldo emigró hacia la capital, era el único que aún circulaba,  y si aún no lo habían sustituído por un camino se debía a que no era posible salvar las montañas de otra forma. Ni siguiera las señales telefónicas alcanzan a pasar.

De las once estaciones y doce paraderos originales, en el mapa que consultó en la biblioteca aparecían solo cuatro. No supo si los demás estaban funcionando, si alrededor de ellas existía un pueblo o solo un paradero.  Acudió a la entrevista convencido de que lo iban a descalificar cuando les dijera que vivía en Santiago y nunca viajó en buscarril."

Ramal - Cynthia Rimsky



jueves, 2 de julio de 2026

vigilando lo indecible

 "Como llevo dentro un constante tumulto que tengo que vigilar, siento angustia ante lo imprevisto, lo imprevisible. El ejercicio de mi profesión se convierte, por tanto, en una meticulosa administración de lo indecible. Transmito, organizo, ritualizo. Hay directores de escena que materializan su propio caos, de ese caos crean, en el mejor de los casos una función. Esa falta de profesionalidad me da asco. Yo no participo jamás en el drama, yo traduzco, concretizo. Y lo más importante; no hay sitio para mis propias complicaciones, excepto como llaves para abrir los secretos del texto o como impulsos controlados para estimular la creatividad del actor. Odio el tumulto, las agresiones, las explosiones de sentimientos. Un ensayo es una operación que se realiza en un local preparado para ese fin. Allí reina la autodisciplina, la limpieza, la luz y la calma. Un ensayo es un trabajo serio, no una terapia privada para director y actores."

Linterna mágica - Ingmar Bergman



miércoles, 1 de julio de 2026

Ante dos obligaciones

 

_ ¡Defenderse! ¿Cómo puede uno defenderse? Son más fuertes que cualquiera, son los más fuertes del mundo entero.

_ ¡No es verdad! Sólo serán fuertes mientras el mundo lo quiera. El individuo es siempre más fuerte que la idea, pero debe seguir siendo fiel a sí mismo, a su propia voluntad. Debe saber que es un ser humano y que quiere seguir siéndolo, sólo entonces aquellas palabras que lo rodean, con las cuales hoy día adormecen a las personas, palabras como patria, deber, heroísmo, mera retórica que apesta a sangre, a sangre humana caliente y viva. Sé honesto, ¿es la patria tan importante para ti como tu vida? Una provincia que cambia a su ilustre monarca, ¿es tan querida como tu mano derecha, la misma con la que pintas? ¿Crees en alguna justicia fuera de la invisible que construimos en nosotros, con nuestros propios pensamientos y nuestra sangre?

La obligación - Stefan Zweig




domingo, 7 de junio de 2026

del silencio y el orden

 "Los días, las semanas y los meses que pasaba en casa de mi abuela satisfacían probablemente la apremiante necesidad que he sentido toda mi vida de silencio, de regularidad, de orden. Jugaba solo y no echaba de menos la compañía. Abuela se sentaba ante el escritorio del comedor, vestida de negro, con un gran delantal de rayas azules.  Leía un libro, llevaba sus cuentas o escribía cartas; la plumilla de acero raspaba levemente el papel. Lalla trabajaba en la cocina, canturreando un poco para sí misma. Yo, inclinado sobre mi teatro de muñecos, levantaba gozoso el telón sobre el oscuro bosque de Caperucita o el iluminado salón de baile de la Cenicienta. 

Mi juego se adueñaba del espacio escénico, mi imaginación lo poblaba.

"Linterna mágica - Ingmar Bergman



jueves, 4 de junio de 2026

flor del camino

 ¡Qué pura, Platero, y qué bella es esta flor del camino! Pasan a su lado

todos los tropeles—los toros, las cabras, los potros, los hombres—, y ella, tan

tierna y tan débil, sigue enhiesta, malva y fina, en su vallado triste, sin

contaminarse de impureza alguna.

Todos los días, cuando, al empezar la cuesta, tomamos el atajo, tú la has

visto en su puesto verde. Ya tiene a su lado un pajarillo, que se levanta—¿por

qué?—al acercarnos; o está llena, cual una breve copa, del agua clara de una

nube de verano; ya consiente el robo de una abeja o el voluble adorno de una

mariposa.

Esta flor vivirá pocos días, Platero, pero su recuerdo ha de ser eterno. Será

su vivir como un día de tu primavera, como una primavera de mi vida. ¡Ay!

¿Qué le diera yo al otoño, Platero, a cambio de esta flor divina, para que ella

fuese, diariamente, el ejemplo sencillo de la nuestra?

Platero y yo - Juan Ramón Jiménez



jueves, 28 de mayo de 2026

recipientes del olvido

 

“El mundo de sus ancestros fue para Kafka tan trascendental como el de los hechos importantes. Y este mundo, al igual que los árboles totémicos de los primitivos, conduce, descendiendo, hasta los anímales. No sólo para Kafka aparecen los animales como recipientes de olvido. En el profundo “Rubio Eckbert” de Tieck, el nombre olvidado -Strohmian- de un perrito, es la clave de una culpa misteriosa. Por lo tanto, se comprende que Kafka no se cansara jamás de acechar a lo olvidado en los animales. No son nunca un objeto en sí pero nada es posible sin ellos. Recuérdese al “Artista del hambre”, que, estrictamente hablando, no era más que un obstáculo en el camino a los establos. ¿No vemos acaso cómo cavilan, el animal en la “construcción” o el “topo gigante” mientras cavan? Aun así, en la otra cara de esta manera de pensar existe algo muy incoherente. Hay un vaivén inconcluso que lleva de una preocupación a otra, se degustan todas las angustias en un aleteo atolondrado propio de la desesperación. Por ello en Kafka aparecen también las mariposas; “El cazador Gracchus”, cargado de una culpa de la que nada quiere saber, "se convirtió en mariposa". "No se ría", dice el cazador Gracchus. Pero una cosa es cierta: de entre todas las criaturas de Kafka, los animales son los que más tienden a la reflexión."

Kafka - Walter Benjamin









jueves, 16 de abril de 2026

los absurdos de la vida no necesitan parecer verosímiles

 Yo sonreía Me sonreía ahora de todo, y a todo le sonreía Sonreía a los árboles del campo, que me salían al encuentro con peregrinas actitudes en su fuga ilusoria; a las villas desperdigadas acá y allá, donde me placía imaginarme colonos con las mejillas hinchadas de tanto soplar contra la niebla, enemiga de los olivos, y con los puños alzados al cielo, que no se dignaba enviarles agua; y les sonreía también a las avecinas, que se desbandaban, asustadas de aquel fragoroso monstruo negro que se les venía encima; al vibrar de los hilos telegráficos, por los cuales se transmitían a los periódicos ciertos infundios, como el de mi suicidio en el molino de La Cabaña; a las pobres guardabarreras, que mostraban al paso del tren la banderita enrollada, preñadas y con el sombrero del marido a la cabeza.

Hasta que de pronto hube de reparar en el anillo de casado que llevaba todavía en el anular de la mano Hízome aquello una impresión violentísima; cerré los ojos, me cogí la mano aquella con la otra, tirando a quitarme aquél aro de oro como a hurtadillas.

El difunto Matías Pascal - Luigi Pirandello




jueves, 26 de marzo de 2026

caminando se ve el suelo

 "Llegó a casa. Eran las diez, los jueves no cerraba la librería hasta las nueve, algo cansado ya, y a las nueve y media, después de bajar las persianas de los escaparates y de la entrada, volvía en una media hora por el camino que atravesaba el parque, pues, si bien tardaba más que por las calles, después de tantas horas en el trabajo, andar le sentaba bien. El parque no estaba cuidado; al ligustro sin podar, el arriate de rosas cubierto de hiedra; pero olía bien, a rododendros o lilas, a tilo o a ailanto, a hierba cortada o a tierra húmeda. Seguía ese itinerario tanto en verano como en invierno, hiciera el tiempo que hiciese. Cuando llegaba a casa, de la la rabia y las preocupaciones del día ya no quedaba nada."

La nieta - Bernard Schlink 



domingo, 8 de marzo de 2026

entre el Cielo y el suelo

 "Y todo fue culpa de un maldito sueño. He tenido dos: a uno de ellos le llamo el "bendito y al otro el "maldito". El primero fue el que me hizo soñar que había tenido un hijo. Y mientras viví, nunca dejé de creer que fuera cierto; porque lo sentí entre mis brazos, tiernito, lleno de boca, de ojos y de manos; durante mucho tiempo conservé en mis dedos la impresión de sus ojos dormidos y el palpitar de su corazón.

¿ Cómo no iba a pensar que aquello fuera verdad?  Lo llevaba conmigo adondequiera que iba, envuelto en mi rebozo, y de pronto lo perdí. En el Cielo me dijeron que se habían equivocado conmigo. Que me habían dado un corazón de madre, pero un seno de una cualquiera. Ese fue el otro sueño que tuve. Llegué al Cielo y me asomé a ver si entre los ángeles reconocía la cara de mi hijo. Y nada. Todas las caras eran iguales, hechas del mismo molde. Entonces pregunté. Uno de aquellos santos se me acercó y, sin decirme nada, hundió una de sus manos en mi estómago como si la hubiera hundido en un montón de cera. Al sacarla me enseñó algo así como una cáscara de nuez: "Esto prueba lo que te demuestra".

Tú sabes cómo hablan raro allá arriba; pero se les entiende. Les quise decir que aquello era sólo mi estómago engarruñado por las hambres y por el poco comer;  pero otro de aquellos santos me empujó por los hombros y me enseñó la puerta de salida: "Vé a descansar un poco más a la tierra, hija, y procura ser buena para que tu Purgatorio sea menos largo."

Pedro Páramo - Juan Rulfo







fotografía: Dora Maar

viernes, 6 de marzo de 2026

detenerse en el pensamiento

 Roberto: "Hay un libro maravilloso de Erich Auerbach llamado Mimesis  que aborda entre otras cosas, una característica esencial de la literatura: su capacidad de "lentificar" los procesos de la vida. Auerbach muestra cómo, al permitir esta suerte de cámara lenta, el relato permite investigar, explorar y profundizar en lo que ocurre. Así el relato presenta siempre en cámara lenta el transcurrir de la historia, algo que en realidad es imposible. Solo en la medida en que lentificas el tiempo puedes reflexionar con propiedad sobre él y explorar los sentimientos y las pasiones, un beso y un abrazo. Y creo que esa es una de las razones por la cual muchos escritores creen que escribiendo entienden mejor el mundo."

Diálogo de conversos - Roberto Ampuero / Mauricio Rojas



sábado, 28 de febrero de 2026

lo que podemos y debemos ser

 Mauricio : "Por cierto qie las ideas de libertad tienen su expresión económica, pero ello no es, a mi juicio, lo esencial ni lo distintivo del liberalismo. Ese fue el ideario liberal que adopté a mediados de los años ochenta, muy apuntalado además por las obras de Isaiah Berlin y Karl Popper. Por su intermedio pude apreciar la grandeza de Sócrates así como el peligro de Platón y los filósofos reyes, aquellos que, como lo expresa en la República, querrán "limpiar el lienzo", purificar al ser humano para sobre ese lienzo en blanco proyectar sus designios utópicos. Ese es el arquetipo de los revolucionarios mesiánicos que quieren borrarlo todo para recrear al hombre a su antojo.

También me ayudó mucho la lectura de El hombre rebelde de Albert Camus, y me identifiqué profundamente con su concepto de rebelde, es decir, aquel que no acepta la indignidad, la injusticia, la opresión. Que dice no, que se enfrenta a los tiranos de toda condición. Aquel que no se somete, que no calla frente a una realidad que envilece al ser humano. El rebelde no es un revolucionario de aquellos que sueñan con paraísos terrenales u hombres nuevos. No, el rebelde actúa por ese hombre que somos, aquel ser imperfecto y limitado, como toda sociedad humana que podamos construir. Pero en ningún caso se resigna a que no seamos lo que sí podemos y debemos ser:  dignos, respetados, libres. Eso es para mí ser liberal. Se trata de una meta mucho más modesta que la del revolucionario, pero es aquella que no nos lleva por el camino de la desmesura y la violencia. Por eso siempre digo que pasé de la soberbia revolucionaria a la sobriedad liberal."

Diálogo de Conversos - Roberto Ampuero / Mauricio Rojas



 


foto de J.Carlos Gedda 

sábado, 7 de febrero de 2026

lo fugaz siempre sorprende

 "He escrito en otra parte que los vivos suelen ser tan evanescentes como los muertos, en Opus Nigrum, Zenón comprueba, con una suerte de angustia metafísica, la imposibilidad de localizar al obrero que fabricó aquel banco o tejió aquella lana... ¿ Y cómo encontrar entre la multitud, si así lo quisiéramos, al joven de los crisantemos de ayer, ni siquiera a la vendedora a la que, en la gran floristería de una calle cuyo nombre no sabemos, compramos esas flores para Yoko?

Una vuelta por mi cárcel - Marguerite Yourcenar











foto: Carmen Escudero

jueves, 5 de febrero de 2026

el corazón en la boca


" ¿Y tu alma? ¿Dónde crees que haya ido? -Debe andar vagando por la tierra como tantas otras; buscando vivos que recen por ella. Tal vez me odie por el mal trato que le di; pero eso ya no me preocupa. He descansado del vicio de sus remordimientos. Me amargaba hasta lo poco que comía, y me hacía insoportables las noches llenándomelas de pensamientos intranquilos con figuras de condenados y cosas de ésas. Cuando me senté a morir, ella me rogó que me levantara y que siguiera arrastrando la vida, como si esperara todavía algún milagro que me limpiara de culpas. Ni siquiera hice el intento: “Aquí se acaba el camino -le dije-. Ya no me quedan fuerzas para más.” Y abrí la boca para que se fuera. Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que estaba amarrada a mi corazón."

Pedro Páramo - Juan Rulfo

 



martes, 27 de enero de 2026

las señales de la vida

 

"Pienso cuando maduraban los limones. En el viento de febrero que rompía los tallos de los helechos, antes que el abandono los secara; los limones maduros que llenaban con su olor el viejo patio.
El viento bajaba de las montañas en las mañanas de febrero. Y las nubes se quedaban allá arriba en espera de que el tiempo bueno las hiciera bajar al valle; mientras tanto dejaban vacío el cielo azul, dejaban que la luz cayera en el juego del viento haciendo círculos sobre la tierra, removiendo el polvo y batiendo las ramas de los naranjos.
Y los gorriones reían; picoteaban las hojas que el aire hacía caer, y reían; dejaban sus plumas entre las espinas de las ramas y perseguían a las mariposas y reían. Era esa época.
En febrero, cuando las mañanas estaban llenas de viento, de gorriones y de luz azul. Me acuerdo.
Mi madre murió entonces.
Que yo debía haber gritado: que mis manos tenían que haberse hecho pedazos estrujando su desesperación. Así hubieras tú querido que fuera. ¿Pero acaso no era alegre aquella mañana? Por la puerta abierta entraba el aire, quebrando las guías de la yedra. En mis piernas comenzaba a crecer el vello entre las venas, y mis manos temblaban tibias al tocar mis senos. Los gorriones jugaban. En las lomas se mecían las espigas. Me dio lástima que ella ya no volviera a ver el juego del viento en los jazmines; que cerrara sus ojos a la luz de los días. 

¿Pero por qué iba a llorar?"

Pedro Páramo - Juan Rulfo




jueves, 18 de diciembre de 2025

Escuchar

 "Cuando hago pasta de azuki miro de cerca el color de la cara de cada poroto. Les doy mi consentimiento para que me hablen. Imagino un día de lluvia o uno despejado del que ellos han sido testigos. Escucho lo que tienen para contarme sobre el viento que los hizo llegar hasta mí.

Creo que todas las cosas de este mundo tienen su lenguaje propio. Todo:  las personas que transitan por el centro comercial, los seres vivos, las casas, incluso lo relacionado con la luz del sol y el viento. Creo que no hay nada que nuestros oídos no sean capaces de escuchar. Para usted tal vez yo haya sido una vieja quisquillosa y me arrepiento de no haberle transmitido estas cosas tan esenciales."

Dorayaki - Durian Sukegawa 




miércoles, 10 de diciembre de 2025

inmersos en el progreso

"La tecnología, después de todo, es una excreción humana, y no debe ser vista como algo ajeno, como un Otro. Es una parte de nosotros, como la tela es parte de la araña. Sin embargo, parece que el progreso cada vez más rápido de los medios técnicos da muestras de estar acercándose hacia algún tipo de singularidad esencial, un punto de inflexión en la historia de nuestra raza más allá del cual los asuntos humanos tal como los conocemos no podrán continuar. El progreso se volverá tan complejo y veloz que no podremos comprenderlo. Porque el poder tecnológico en sí es un logro ambivalente, y la ciencia es neutra por completo, provee medios de control aplicables a cualquier propósito, pero permanece indiferente ante todos. Lo que crea el peligro no es el potencial destructivo particularmente perverso de un invento específico. El peligro es intrínseco. Para el progreso no hay cura."

Maniac - Benjamin Labatut




martes, 2 de diciembre de 2025

se llama de este modo y de este otro

 “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. “No dejes de ir a visitarlo -me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte”. Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.

Todavía antes me había dicho:

-No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio… El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.

-Así lo haré, madre.

Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine a Comala."

Pedro Páramo - Juan Rulfo



domingo, 9 de noviembre de 2025

los caminos de la vida

 "Siempre lo llamé "Sensei".  Por eso, aquí me referiré a él simplemente como "Sensei" y no revelaré su verdadero nombre. Más que por temer a la opinión pública, lo hago así porque me es más natural. Cada vez que evoco su recuerdo, enseguida quiero llamarlo "Sensei".  Lo mismo siento incluso al tomar la pluma. Sencillamente no me dan ganas de usar su primer nombre, tan formal y distante. 

Fue en Kamakura donde Sensei y yo nos conocimos.  En ese entonces, yo todavía era un joven estudiante.  Un amigo que, aprovechando las vacaciones de verano, había ido a la playa, me envió una postal en la que me insistía para que lo acompañara, así que me las arreglé para conseguir algo de dinero y partir."

Kokoro - Natsume Söseki




martes, 14 de octubre de 2025

el color de la tarde de limón


"Por allí mi caballo avanzaba. A los once años de ausencia, acercábame por fin aquel día a Santiago, mi aldea natal. El pobre irracional avanzaba, y yo, desde lo más entero de mi ser hasta mis dedos trabajados, pasando quizá por las mismas riendas asidas, por las orejas atentas del cuadrúpedo y volviendo por el golpeteo de los cascos que fingían danzar en el mismo sitio, en misterioso escarceo tanteador de la ruta y lo desconocido, lloraba por mi madre que muerta dos años antes, ya no habría de aguardar ahora el retorno del hijo descarriado y andariego. La comarca toda, el tiempo bueno, el color de cosechas de la tarde de limón, y también alguna masada que por aquí reconocía mi alma, todo comenzaba a agitarme en nostálgicos éxtasis filiales, y casi podían ajárseme los labios para hozar el pezón eviterno, siempre lácteo de la madre; sí, siempre lácteo, hasta más allá de la muerte."

Más allá de la vida y la muerte - César Vallejo